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El bien esquivo” se estrena en nuestras salas
el 12 de julio. Sus protagonistas, Diego Bertie, Jimena Lindo, Orlando Sacha, se trasladan hasta una Lima austera
del siglo XVII para narrarnos una historia de identidad y mestizaje. Jerónimo de Ávila (Bertie),
un hombre de armas mestizo, aparece luchando por ser reconocido como español y termina afirmando su derecho
a ser “otro”. Por su lado, Inés (Jimena Lindo), la joven monja, escribe y esconde su poesía en una
clandestinidad obligada por los rígidos prejuicios de la época. Cuando se encuentran estos dos personajes
surge la aventura y el romance.
Se dice que guardaste este proyecto
por más de diez años bajo tu almohada, ¿a qué se debió?
Bueno, éste es un antiguo
proyecto y no se realiza antes esencialmente por falta de financiamiento. Estuvimos buscando el dinero junto con
el coguionista, Alejandro Rossi, y apelamos a todos los recursos, pero no pudimos hasta que hubo el premio (Conacine)
en diciembre del 97.
Y ésa fue a escalera...
Absolutamente, gracias al premio encontramos apoyo y financiamiento. Se cubrieron las posibilidades de costos,
pero además diseñé un esquema de producción que permitiera hacer la película.
¿Y en que consistió
dicho esquema?
Por ejemplo, rodamos una parte de la película sólo durante los fines de semana. El que me alquilaba
la cámara la tenía libre esos días, por lo que me hacía un mejor precio.Los que trabajaban
no tenían necesidad de interrumpir su trabajo, ni yo tenía que pagarles. Gracias a eso pudimos avanzar
bastante y en junio del 99 ya filmamos un mes y medio continuo. |
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¿Es a esto que tú llamas un trabajo
de artesano?
Así es, y otra forma de verlo es como me mencionaron el otro día; el tiempo de realización
un poco que se mimetizó
con el tiempo de la época en la que esta ambientada la película, el siglo XVI, un tiempo en que todo
era más lento.
¿De dónde surge tu interés
por tratar un tema histórico?
Es difícil a veces encontrar las causas de un interés. Yo siempre he tenido cierta inclinación
por tratar temas históricos. Mi grado no es en historia sino en literatura, pero la historia me interesa.
Siempre había tenido una atracción por hacer películas de época, me interesa lo que
implica la reconstrucción del pasado.
¿Cómo reconstruyes
entonces esta Lima del XVII?
Fui acumulando material poco a poco. Tengo muchos cuadros, grabados, todo lo que se pudo encontrar de la época.
Por otro lado, he ido recolectando escenarios. Me gusta mucho caminar y pasear por el centro desde que era niño.
Siempre fui como recolectando, por eso me resultó muy satisfactorio trabajar en la reconstrucción
de la época.
¿Cuáles son estos
escenarios?
Casi todo es en Lima, pero hay escenas en Ticlio, Obrajillo, Canta, Ica y algunas playas del Sur. La película
también tiene un acantilado y unos mares.
¿Desde estos escenarios" El bien
esquivo" es para ti un tributo al género de época, o propone más bien observar la historia
con otros ojos?
Bueno, se conjugaron las dos cosas. Por un lado lo que tenía de atractivo el hacer una película de
época: la reconstrucción del pasado y todo eso. Por otro lado, fueron saliendo temas que nos interesaron
a partir de las conversaciones que teníamos con el coguionista, temas que tenían que ver con la época
y que ésta permitía tratarlos de cierta manera. Así se fue construyendo la historia desde
un tiempo en el que, por otro lado, la nacionalidad se está recién forjando.
¿Es así como surge
el tema de la identidad?
Sí, y ése es el tema que más se evidencia, tal vez el que vive más esencialmente el
protagonista. Pero en realidad, y en eso creo que el título intenta ser explícito, el tema central
es la imposibilidad de alcanzar lo que deseamos. Esto es por un lado algo muy humano, algo general, pero sobre
todo es muy peruano. Como decíamos el otro día con Antonio Cisneros en una entrevista, la historia
del Perú es un eterno "casi", "a punto de". Y a estos personajes les pasa lo mismo.
¿Es en ese punto que la
película encuentra actualidad?
Claro, si uno se extrapola y hace las analogías correspondientes, entre ese universo y éste, uno
puede encontrar una actualidad en la película. Los protagonistas aquí son como marginales, cuyos
objetivos son imposibles de alcanzar.
ENTRE SOROCHE Y HUESOS ROTOS
¿Recuerda alguna anécdota de los
días de filmación?
El proceso ha sido tan largo que está repleto de anécdotas, aunque cuando hay demasiadas también
se pierden un poco en la memoria. Por ejemplo, trabajar con caballos fue complicado. Puede parecer sencillo, pero
llevar caballos al desierto y hacerlos correr en Ticlio es toda una complicación; los caballos también
sentían soroche, además nevada.
¿Fueron los mismos actores
quienes hacían correr los caballos con soroche?
Bueno, usamos dobles pero también a los propios actores. He tenido algunos accidentes. Un actor se rompió
la costilla, el otro el tobillo, otro se cayó y se golpeó un poco la espalda. Se han esforzado y
se han ganado sus golpes en la entrega por hacer los papeles. Como todos los retos de la película hay muchos
aspectos que uno tiene que enfrentar, y eso es lo que lo hace tan atractivo
¿Como ves el horizonte del cine en el
Perú?
El horizonte del cine ha sido siempre impredecible. Van a ser treinta años que estoy en él y las
circunstancias siempre han sido adversas. A veces se tiende a enfatizar demasiado que el cine es un medio esforzadísimo,
pero es un trabajo como cualquier otro, en un contexto como el peruano para cualquier actividad, siempre ha sido
difícil salir adelante.
Hay que lucharla...
Si, hay que aprovechar todas las oportunidades que haya. Ahora tenemos esta ley de promoción cinematográfica,
que es la que concede el dinero y los premios. Seguro la cambiarán o la derogarán y habrá
que trabajar para que salga otra nueva. El gremio cinematográfico siempre ha luchado por crear las condiciones
que permitan hacer cine. Hubo una ley entre el 72 y el 92, ahora existe otra. Hay que trabajar por que siempre
se proporcione un respaldo; sin legislación no hay país que haga cine.
Tengo entendido que en el Perú se han realizado muy pocas películas ambientadas en la época
colonial.
¿Cuáles son tus referentes?
Tomo como referentes, pero muy libres, muy abiertos, por ejemplo Aguirre, la ira de Dios, una película sobre
la conquista del Perú, pero que fue hecha por un alemán, Werner Herzog. Después hubo películas
históricas que me han dado algunas pautas para ciertos tratamientos; por ejemplo para las peleas de espada
y la acción, tomé mucho de "Los Duelistas" de Ridley Scott. Para cierto sabor que también
tiene que ver con iglesias y frailes y curas y conventos, "El Nombre de la Rosa". Estos y otros referentes
en lo que respecta a los tratamientos visuales, pero temáticamente no sé con quien la empataría.
¿Reiteras en tú
película aquella lectura romántica del hecho histórico?
No, el tono no es muy romántico que digamos, tiene algún elemento medio épico, aunque, claro,
es un drama, no diré negro, porque no es una visión absolutamente negra, pero tampoco es una visión
muy esperanzadora ni muy optimista de las cosas.
En películas épicas se suele recurrir a una personalidad como motivo suficiente y eficiente para
alterar el orden injusto de las cosas. ....................
¿También ocurre
esto con El bien esquivo?
No, para nada, aquí tenemos más bien a un héroe que intenta cambiar su propio destino y no
puede. No solamente no cambia el del universo representado sino que resulta abrumado por las fuerzas del destino.
Por eso yo creo que no tiene una lectura muy romántica.
Diría entonces, una lectura reflexiva...
Si, es más bien reflexiva, aunque claro, con cierta dosis de aventura para darle un atractivo del género
aventura y un atisbo de romance. No, atisbo no, tiene romance. Tiene aventura y tiene acción. Pero tiene
una dimensión reflexiva evidentemente. |
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